Baños, enripiado y refacción total de los bancos: las obras en el Cocomarola

Forma parte del lugar desde el momento mismo en que fue pensado; es decir, desde antes de su creación. “Es que el primer festival del Chamamé se lo hizo en el Club Juventus y el segundo en Club de Regatas y la verdad que ninguno de los dos funcionaba como escenario por la cantidad de artistas y público concurrente. Fue allí que se pensó en construir el Anfiteatro que inicialmente iba a estar donde hoy se encuentra el Polideportivo de las Mil Viviendas pero como era un espacio inundable, se decidió construirlo donde se encuentra emplazado hoy”, dijo el actual director del Cocomarola, Saúl Rodríguez. El hombre que siempre estuvo vinculado al arte, las producciones y los espectáculos -es el esposo de la chamamecera Boni Vera-, desde hace poco más de un año es quien dirige este espacio. Y, en este tiempo pudo realizar un relevamiento de la situación actual del anfiteatro -las necesidades que tiene para albergar no sólo a la Fiesta del Chamamé que se inicia el viernes que viene, sino también al carnaval y otros espectáculos-. Después de contar con estos datos, realizó un proyecto que fue presentado al Instituto de Cultura y a las áreas pertinentes del Gobierno provincial, donde resolvieron realizar mejoras en tres etapas. Días atrás, el presidente del Instituto de Cultura dijo que se trata de un proyecto menos ambicioso que el que se había planteado en su momento, pero que significará una importante mejora para este lugar que desde hace varios años no tiene reacondicionamientos pese al uso que tiene. “Lo que hice fue un diagnóstico del espacio pensando no sólo en el Chamamé sino también en los espectáculos internacionales y en las necesidades de los vecinos, porque el proyecto final incluye un salón de usos múltiples donde se pueden realizar desde conferencias hasta eventos varios”, aclaró. Lo que se verá en la edición 2019 de la Fiesta Nacional será un 15 por ciento de los trabajos que incluye el proyecto final, pero “serán mejoras que permitirán una mejor estadía al público que se acerque a disfrutar de la grilla chamamecera”, comentó. Para esta edición iniciaron la construcción de una mayor cantidad de baños para mujeres -en total serán 22 módulos- y la misma cantidad para hombres. Además, al lado del escenario habrá otro sector de baños tanto para hombres como para mujeres, más los baños químicos. “Este era un pedido que se venía escuchando desde hace varios años”, dijo. Es más, frente a los baños actualmente se trabaja en la colocación de ripio “porque cuando llueve esa zona es intransitable. Se lo compactó para que no haya inconvenientes para quienes transitan por el lugar, y en un sector de este espacio se niveló hacia arriba”, comentó Saúl Rodríguez a NORTE de Corrientes. En el sector de baños también se pusieron cuatro tanques de agua nuevos. También se renovaron todos los bancos. Son 80 en total, por lo que el anfiteatro tendrá una capacidad para 7.360 personas sentadas aproximadamente, esto dependiendo de cómo se acomoden las jirafas de iluminación y televisación del espectáculo. “De todas maneras hay que aclarar que el proyecto final será muy superador a lo que vamos a ver en esta edición de la fiesta chamamecera”, dijo el director del Anfiteatro. Si bien no adelantó mucho, habló de la reparación y construcción de nuevos camarines. “Cuando termine el Chamamé y el Carnaval nos tenemos que reunir con los responsables de la obra porque en este sentido hay que mirar más allá de esta fiesta en particular porque soy consciente de los inconvenientes que tienen los comparseros con sus amplios trajes en los actuales camarines”, dijo. El techo también será parte de la obra final dado que actualmente tiene 8,30 metros y la idea es que su altura supere los 13 metros y que además cuente con un pasillo técnico para que los responsables de las luces y el sonido puedan trabajar con tranquilidad. El proyecto también plantea la visera de seis metros en pos de recubrir no sólo el equipamiento técnico que se utiliza en cada espectáculo sino también a los artistas. Si bien queda mucho por hacer, Rodríguez dijo sentirse orgulloso de lo logrado hasta el momento. “Siento que se están haciendo bien las cosas y sé que este año les vamos a brindar un mejor servicio a los que concurran al anfiteatro”, dijo, y comentó que actualmente falta muy poco para finalizar las obras. “Por ahora estamos haciendo tareas de limpieza”, dijo el hombre que considera a este espacio como su vida porque la mayor parte de ella la transitó en el Cocomarola. s

Bookmark : permalink.
do_shortcode echo ('[WhatsApp]');