Identidad de género: un debate que aún no está maduro

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Cuando las leyes visibilizan transformaciones sociales que aún no están maduras en la sociedad, el debate surge de alguna manera. Aunque no sea la ideal, ni la más productiva.

Por: Daniela Blanco dablanco@infobae.com

La pelea pública entre Jorge Lanata y Flor de la V dispara la necesidad de una discusión más profunda. El marco legal y el impacto social

Cuando las leyes visibilizan transformaciones sociales que aún no están maduras en la sociedad, el debate surge de alguna manera. Aunque no sea la ideal, ni la más productiva.

Con una mirada retrospectiva, el derecho a la identidad en la Argentina nunca tuvo el camino muy allanado. Sin embargo pudo desandar sus propios pasos e inaugurar un nuevo tiempo histórico.

Algunas de las leyes que se han sancionado en los últimos años en la Argentina con espíritu de época no sólo amplían derechos de las minorías sino que instalan y disparan nuevas conductas y comportamientos sociales.

En ese marco se puede inscribir la sanción de la Ley de Identidad de Género, que lleva el número 26.743, fue sancionada y promulgada en 2012 y dice: “Toda persona podrá solicitar la rectificación registral del sexo, y el cambio de nombre de pila e imagen, cuando no coincidan con su identidad de género autopercibida”. Esta normativa, que garantiza el derecho a la identidad al colectivo de travestis, transexuales y transgéneros en todo el país, desde su promulgación ya provocó el cambio de género y de nombre de más de tres mil personas.

Este marco legal de reconocimiento de derechos dispara el debate público sobre el tema. Sin embargo, la sociedad argentina aún necesita más debate y complejizar las posibilidades que abre la legislación para salir de las limitaciones y superar el mero juzgamiento.

Un debate (aún) sordo

Este contexto sirve para inscribir la pelea pública que protagonizan el periodista Jorge Lanata y la actriz Florencia de La V acerca de la identidad sexual de Florencia. Lanata opinó al aire en su programa de radio sobre De la V: “Hablando de los documentos, ¿por qué hay que poner el sexo? Vos sos una persona, después, con quién te acostás, es un problema tuyo. Esto que te den el documento de mujer y sos trava, no sos una mina, sos un trava con documento de mina. Yo no te voy a discriminar, te voy a dar trabajo, pero no sos una mina”.

Lanata remató así su comentario: “Cuando a Flor de la V le dan el documento y dice ante las cámaras ‘soy mujer, soy madre’, disculpame: no sos, en todo caso sos padre”.

El debate entre ambos parece ir en el sentido contrario de la diversidad de opiniones. Y varios días después de los dichos de Lanata al aire, la discusión sobre la cuestión de género fue banalizada, inhibiendo el debate real.

Sonia Almada, psicoanalista UBA y directora del Centro de investigación y capacitación en psicoanálisis Aralma, explicó a Infobae: “Definitivamente falta un debate maduro en la Argentina sobre la cuestión de género. El debate que se dio públicamente entre Jorge Lanata y Florencia de la V es cruel, porque señalar el género de una persona como algo invalidante es invasivo. Nadie le dice a un hetorosexual que es mal padre porque es heterosexual, lo será o no por otras cuestiones”.

“A la sociedad le falta madurez para el debate sobre la cuestión de la identidad de género porque, desde que los bebés nacen, la sociedad asume que el sexo es sólo una cuestión biológica. Y no lo es. La elección sexual no es biológica. Todos nacemos con un sexo asignado biológicamente, pero cuando se comienza a transitar la vida y acontece el desarrollo emocional, social, psíquico y ambiental de una persona, esa persona asume una elección sexual. Que puede o no coincidir con la genitalidad”.

En términos de plataforma legislativa, la Ley de Matrimonio Igualitario fue la antesala de la ley que vendría después: la de Identidad de género, promulgada y sancionada en 2012.

El sociólogo Carlos De Angelis, de la Facultad de Ciencias Sociales (UBA), especialista en opinión pública y analista político plantea el impacto social de estos temas a Infobae: “La sociedad tiene etapas y hay veces que las posturas conservadoras están por encima de las posturas más modernas. Estamos en un proceso de cambio. Hay personas que empiezan a regir más allá de su sexo biológico. Es un avance de la cultura por sobre la biología. Es inevitable. Son cambios que están ahí, no se los puede negar y la sociedad tarda en metabolizarlos”.

La Ley de identidad género en la Argentina ordena que todos los tratamientos médicos de adecuación a la expresión de género sean incluidos en el Plan Médico Obligatorio (PMO), dando una cobertura de las prácticas en todo el sistema de salud, tanto público como privado. Florencia de la V recibió su DNI con el nuevo nombre -Florencia Trinidad- cambiado por el de su nacimiento Roberto Carlos Trinidad.

El sociólogo De Angelis agrega: “La sexualidad es una construcción social, la genitalidad es un punto de partida. La sexualidad deja de ser una imposición biológica para ser una elección del individuo. Florencia de la V puede elegir qué es y esto es un cambio que va contra la lógica de la percepción: uno eligiendo qué quiere ser. Genera muchos cambios y entre ellos el Estado permitiendo que las personas elijan. Es un cambio revolucionario, aunque quizás esa palabra sea un tanto grande”.

Para Sonia Almada, psicoanalista UBA: “Hoy, en la sociedad no hay escenario discursivo para ser diferente, aún la intolerancia es alta. Por eso sobre lo diferente a lo socialmente aceptado como normal, hay juzgamiento”.

Los números de la ley

Según datos del 2013 del Registro Nacional de las Personas a los que pudo acceder Infobae, entre los tres mil trámites para cambiar el nombre de acuerdo a la identidad autopercibida que se iniciaron ya en la Argentina; 771 se registraron en la provincia de Buenos Aires, 407 en la ciudad porteña, 345 en Córdoba, 204 en Santa Fe, 135 en Tucumán y 116 en Mendoza. Y unos mil trámites más se gestionaron en el resto de las provincias argentinas.

Sólo en la Provincia de Buenos Aires, en el 2013, la ley de identidad de género respondió a una importante demanda de personas que modificaron su sexo de origen y adquirieron un nuevo nombre en su DNI. Es emblemático el caso de Lulú la nena de 6 años, el primero en el mundo a tan temprana edad. En 2013, la Provincia de Buenos Aires ha dado curso ya a más de 900 trámites por pedido de cambio de género sin intervención de la Justicia y haciendo uso del nuevo derecho adquirido tras la aprobación de la ley nacional 26743.

La ley 26743 también contempla que “con relación a las personas menores de dieciocho (18) años de edad la solicitud del trámite a que refiere el artículo 4º deberá ser efectuada a través de sus representantes legales y con expresa conformidad del menor”.

Uno de los 15 artículos establece que “todas las personas mayores de dieciocho (18) años de edad podrán, conforme al artículo 1° de la presente ley y a fin de garantizar el goce de su salud integral, acceder a intervenciones quirúrgicas totales y parciales y/o tratamientos integrales hormonales para adecuar su cuerpo, incluida su genitalidad, a su identidad de género autopercibida, sin necesidad de requerir autorización judicial o administrativa”. Para ello, “se requerirá, únicamente, el consentimiento informado de la persona”.

Sexo: el nuevo renglón

Facebook no le escapó al debate sociocultural sobre la cuestión de género y agregó una 54 opciones en la opción “sexo” que incluye “puto”, “torta” y “trava”. Y según el propio director de Facebook Argentina Alejandro Zuzenburg: ” Argentina es el primer país en América Latina en incorporar la opción de “género personalizado” y el cuarto en el mundo después de Estados Unidos, Reino Unido y España. Las opciones nuevas son dos: “género personalizado” y “cómo querés ser visualizado en la red”

EL OBJETIVO PRINCIPAL DE LA APLICACIÓN ES QUE CUANDO CADA UNO DE LOS 16 MILLONES DE USUARIOS DIARIOS ENTRE A FACEBOOK,”SE SIENTAN CÓMODOS SIENDO FIELES A SÍ MISMOS”.
Con la letra “P” se visualizan algunas identidades como “poliamoroso”, “poliamorosa”, “puto”, “pansexual hombre” y “pansexual mujer”.

Con la letra T: “trans”, “torta”, “trans femenino”, “trans masculino”, “transgénero”, “transexual”, “transgénero femenina”, “transgénero masculino”, “trava” y “travesti” son diez de las opciones, a las que se accede cliqueando la `T´ en el ítem “sexo”, que ahora ofrece tres alternativas: “personalizado”, “hombre” y “mujer”.

Mientras que cliqueando la “G” se despliegan los términos “gay”, “andrógino”, “andrógina”, entre otros que incluyen esa letra.

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