“Soy una persona íntegra, consciente de mi inocencia”

El apotegma de “el juez sólo habla a través de sus sentencias” caducó y el magistrado Carlos Vicente Soto Dávila parece saber porque ayer -cuando el fragor de la novedad sobre su pedido de detención circulaba por redes sociales, portales de noticias, radios y canales de televisión- decidió pronunciarse. Una conocida emisora local fue el medio escogido por el titular del Juzgado Federal de Primera Instancia de la ciudad de Corrientes para defender su imagen y anticipar que mañana se presentará a la comparecencia solicitada por su par porteño Sergio Torres, quien lo acusó de ser el “jefe” de una supuesta asociación ilícita vinculada a organizaciones narcocriminales que distribuían onerosos cargamento de marihuana desde el pueblo de Itatí hacia los grandes conglomerados urbanos de la República Argentina (ver página 3). “Debo hacer lo que corresponde, presentarme a la citación el día jueves”, dijo el magistrado de 72 años en una breve entrevista radial. Sin pormenorizar ni polemizar, Soto Dávila se circunscribió a sostener su imagen de funcionario impoluto y con trayectoria (lleva 22 años en ese cargo). “No quiero hacer comentario”, respondió ante la pregunta de la periodista María Mercedes Vázquez respecto a las motivaciones que llevaron al juez Torres a acusarlo y ordenar su detención (por el momento inconsumable debido a sus fueros judiciales). “Soy una persona íntegra y consciente de mi absoluta inocencia”, aseguró y afirmó no tener “ningún inconveniente” en acudir al Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 12 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a cargo del magistrado Torres. A tal punto es su “absoluta tranquilidad” que las novedades sobre los arrestos -en horas de la madrugada- de dos de sus secretarios, los doctores Pablo Molina y Federico Grau, no alteraron la rutina de Soto Dávila, que temprano se apersonó en la sede del Juzgado Federal, ubicada en la calle 25 de Mayo 970, que cuenta con custodia de la Gendarmería Nacional, fuerza de seguridad que había ejecutado la orden de Torres arrestando a los dos funcionarios judiciales y cuatro abogados más. “No puedo decir nada”. Así contestó a la consulta durante el diálogo radial respecto a la situación de sus dos subordinados. A otros, como el periodista del diario porteño La Nación Gabriel Di Nicola, deslizó una frase un poco más significativa: “Sólo respondo por mí”. Pese a que desde mediados de 2017, NORTE de Corrientes ha publicado información sobre las acusaciones en su contra (tanto de “arrepentidos” de la denominada Causa Sapucay como de la Fiscalía Federal y la Procuraduría contra la Narcocriminalidad), Soto Dávila dijo encontrarse sumido en una alteración emocional por la resolución de su colega Torres: “En la vida hay muchas sorpresas, es una más. La vamos a afrontar, tengo la absoluta conciencia de mi inocencia”. Queda esperar que el juez cumpla con la promesa verbal esgrimida y aguardar qué impresión suscita en el magistrado requirente, quien luego tendrá 10 días hábiles para dictar el procesamiento o la falta mérito.s

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